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🖤Sobre el diseño de los cuatro🖤


🖤La imagen de los cuatro que descubrí en sus voces🖤


Esta vez quiero hablarles de la apariencia de los integrantes de MAJOLICAMAIDEN.


Cuando empezó la actividad de MAJOLICAMAIDEN, dejé de trabajar como creadora bajo mi nombre individual. Por eso, al hablar de lo que hago ahora, decir «yo los diseñé» me resulta un poquito extraño.


Por supuesto, no hay ningún problema en que los créditos digan «Diseño de personajes: curomismiumiu».


Tampoco hay otra manera de explicarlo, ¿verdad?


Pero lo que quiero contarles hoy es un poco distinto de una explicación habitual sobre diseño de vestuario o combinaciones de colores.


Las cosas que fui notando mientras los dibujaba. Las formas y los colores que empecé a elegir de manera natural al escuchar sus voces. Y las reglas personales que descubrí después de dibujarlos una y otra vez.


Quiero compartir todo eso, paso a paso.


Como creadora, disfruto más descubrir la personalidad de un personaje mientras lo observo que definir desde el principio todos sus rasgos y detalles.


Con su apariencia pasa algo parecido. Empiezo a dibujar con cierta imagen en mente, pero muchas veces termina cambiando para ajustarse a su voz y a lo que voy conociendo de cada uno.


No todos los adornos tenían un significado desde el principio. De hecho, a veces descubro la razón después de dibujarlos.


Para mí, dibujar a los cuatro también es una forma de encontrar aspectos de ellos que todavía no conocía.




🖤Las voces tienen colores y formas🖤


Primero quiero contarles un poquito sobre cómo percibo las cosas.


Desde hace mucho, a veces siento colores o asocio olores con letras y sonidos. Hace poco conocí la palabra «sinestesia» y empecé a pensar que quizá tenga algo en común con lo que experimento.


Eso sí, no es algo que me haya confirmado un especialista.


Lo menciono aquí para explicar cómo suelo percibir los sonidos y las letras.


De niña no pensaba que esas sensaciones fueran algo especial. Así como asociamos cada materia de la escuela con un color, creía que todo el mundo hacía esas conexiones de manera natural en la vida diaria.


También hay veces en que un solo sonido o una sola voz me parecen formados por varias capas. Algunas voces me dan la sensación de tener solo un contorno y un núcleo; otras, de dividirse en tres o cuatro capas.


Cada capa tiene algo parecido a una textura, un peso y una temperatura.


Desde niña me gustaba imaginar los timbres de los instrumentos como personas, o inventar una personalidad a partir de un sonido. Los cuatro integrantes de MAJOLICAMAIDEN están muy ligados a esa manera de percibir.


Eso no significa que todo el mundo vaya a imaginar los mismos colores o las mismas personas al escuchar una voz. Diseño a partir de lo que recibo de sus voces, con mi propia sensibilidad.


Además, entre las razones detrás de los colores y las formas que voy a presentar hay tanto intenciones que tenía desde el principio como cosas que descubrí después.


Me gustaría que miraran sus diseños teniendo también en cuenta esa diferencia.



🖤Sus estaturas cuando están juntos🖤


Antes de pasar a cada diseño, hablemos de sus estaturas.


Meiji mide 170 cm; Bibi, 172 cm; Wistaria, 177 cm; y Momo, 190 cm.


Al ver las cifras juntas, sí que son bastante altos los cuatro.


Pero no decidí sus estaturas haciendo una equivalencia directa con lo agudo o grave de sus voces. No es una cuestión de que una voz grave tenga que pertenecer a alguien alto, o una voz aguda a alguien pequeño.


Estas estaturas surgieron al pensar en la persona que me sugería cada voz, incluyendo el tamaño de su cuerpo y su forma de estar de pie.


Meiji es la más pequeña del grupo, pero mide 170 cm. Para mí no es una cifra exageradamente alta; la elegí porque me parecía natural para ella.


Bibi mide 172 cm. Es un poquito más alta que Meiji, aunque, según su ropa y su silueta, a veces parece la más pequeña de los cuatro.


Wistaria mide 177 cm. Es la más alta de las mujeres y, con su cabello largo y las líneas verticales de su ropa, a veces se ve bastante grande.


Y Momo mide 190 cm. Cuando está junto a las tres, su cuerpo se ve claramente más grande. Pero no quiero dibujarlo como un gigante desmesurado.


Para mí, esa estatura permite las dos cosas: que se vea grande y confiable, y que pueda estar junto a los demás con naturalidad.


Por supuesto, el calzado y el vestuario cambian cómo se ven al estar juntos. Meiji, por ejemplo, lleva unos tacones con plataformas bastante altas.


Esas diferencias que no se explican solo con números también son importantes cuando dibujo a los cuatro.




🤍Una bruja dulce y unas flores blancas🤍


Meiji Gahata.


Meiji es la integrante a la que conozco desde hace más tiempo. Tanto su ropa como sus expresiones han cambiado desde su debut.


Antes tenía una apariencia estilizada, de colores oscuros y con relativamente pocos adornos. Ahora lleva un vestuario más cercano a los cuentos de hadas, con el blanco y el marfil como base.


No veo ese cambio como si ella se hubiera convertido en otra persona.


Meiji sigue siendo la misma bruja.


Solo que yo quería que fuera feliz. Quería que no la vieran únicamente como una bruja malvada, sino también como una chica que sueña con su propia felicidad.


Ese deseo está en su ropa blanca actual.


El blanco también puede evocar la felicidad de una novia o una princesa. Pero vestirla de blanco de pies a cabeza no significa que quiera borrar todo lo inquietante que hay en ella.


De hecho, siento que ahora sus rarezas resaltan todavía más.




Por ejemplo, los ojos.


Si tuviera que resumirlo en una palabra, los ojos de Meiji son rosas. Pero no los dibujo simplemente como unos ojos de color rosa.


Uso gris en el borde del iris porque quiero dejar un poquito de sombra, para que el rosa no sea solo dulzura. Sus pupilas son alargadas en vertical, como las de una gata, y los extremos ligeramente caídos de sus ojos le dan un aire soñoliento.


Sus pestañas son lavanda, y los mechoncitos agrupados parecen espinas. En su caso, el color se acerca al del cabello, así que quizá sus pestañas sean así de forma natural.


También me da la impresión de que ese podría ser su color natural de cabello, pero eso sigue siendo una idea mía.


Cuando dibujo a Meiji, quiero que quede un poquito de miedo dentro de ese rostro lindo. Si alguien piensa «sus ojos dan miedo», me da bastante gusto.


Es una bruja, después de todo.


También siento que su voz tiene un contorno definido, pero es suave por dentro. Quizá sus facciones tengan algo parecido.


Los ojos y las pestañas tienen formas muy claras, pero su expresión es un poco distraída. Parece que su mirada se cruza con la nuestra y, al mismo tiempo, no.


Esa distancia tan curiosa es parte de lo que, para mí, hace que su rostro sea tan de Meiji.


Con el cabello descubrí algo parecido.


Dibujar las puntas en rizos ya formaba parte de mi estilo. Pero, cuando dibujo el cabello de Meiji, no puedo evitar ver rosas en él.


El degradado que pasa del blanco y el lavanda pálidos a un rosa intenso. Los cambios de color, como en los pétalos. Y esos rizos que forman espirales en las puntas.




No empecé con la idea de darle al cabello forma de rosa, pero ahora es un elemento importante de su apariencia.


Las rosas blancas del pecho también reflejan parte de su historia.


Meiji estuvo dormida dentro de un ataúd. El ramo de rosas blancas conserva algo de ese tiempo; puede recordar a las flores de despedida que se colocan junto a un ataúd.


Hay costumbres que evitan las flores con espinas en esos momentos, pero no sé hasta qué punto las convenciones humanas se aplican a ella. Yo solo quería acompañarla con las flores que le gustan.


La ropa blanca lleva un deseo de felicidad. Y, aun así, en el pecho hay un ramo que recuerda a un ataúd.


La felicidad y lo inquietante conviven en el mismo lugar.


Los accesorios también han cambiado. Antes llevaba un anillo que recordaba a un demonio; ahora lleva uno delicado, con una perla de algodón, en el dedo medio de la mano izquierda.




Por alguna razón, hasta parece un regalo.


¿Se lo habrá dado Momo?


Quizá él se lo pensaría antes de regalarle un anillo por iniciativa propia, porque podría parecer un gesto demasiado serio. Pero también me imagino que se lo compraría si Meiji lo quisiera.


Por supuesto, no está decidido quién se lo dio ni que ese regalo haya ocurrido. Es solo una idea.


Y luego está el poncho con capucha.


La forma recuerda a Caperucita Roja, aunque, con su ropa blanca actual, parece más bien una Caperucita Blanca. La capucha grande y el bajo que se abre forman una silueta triangular, como la de un personaje de cuento.


Su estatura de 170 cm también me resulta muy natural con esa apariencia.


No es una chica diminuta: tiene un cuerpo con suficiente presencia como para estar plantada en el mundo real. Pero, envuelta en esa ropa, aparece una ternura como de estar dentro de un sueño.


La imagino más bien esbelta. Quizá porque su voz no me suena ancha ni empujada hacia afuera, sino dibujada con un contorno delicado.


Eso no significa que convierta la impresión de una voz directamente en medidas corporales. Es la figura en la que fui encontrando un equilibrio natural al dibujarla.


Por cierto, ella dice tener 16 años, pero no sabemos su edad real.


Parece que sí recuerda haber tenido 16.


Visto así, Meiji no está dibujada simplemente como una chica linda. Es linda, pero un poco aterradora. Su ropa blanca lleva un deseo de felicidad, pero conserva el recuerdo de un ataúd.


Me encanta que tenga esas contradicciones.


🩷Vestirse con lo que ella considera lindo🩷


Bibi Jyougasaki.


La apariencia de Bibi tuvo una dirección bastante clara desde temprano. Pero el punto de partida no fue la moda, sino la grabación de su voz.


Poco antes de que Meiji se quedara dormida, Bibi y Wistaria nacieron como amigas suyas. Al principio, la idea era que una tuviera una voz más grave que Meiji y la otra una más aguda.


Bibi era la de la voz grave.


Durante las grabaciones, practiqué mucho cantando «Ningyo-hime» (人魚姫), de Kumi Koda, para acercarme al grave que buscaba.


No quería simplemente una voz de notas bajas. Buscaba un grave contundente, de esos que parecen caer hasta el pecho. Dentro de mi manera de percibir la voz, quería que hasta la capa inferior bajara de verdad. Me costó conseguir esa textura.


Todavía hoy, de los cuatro, Bibi es quien me exige más cuidado al ajustar el peso de su voz. Si me descuido un poco, esa capa inferior que percibo no termina de bajar hasta el pecho y la voz se vuelve más ligera.


La experiencia de aquella grabación también está conectada con su ropa.


La parte inferior de su vestuario tiene elementos que recuerdan a la cola de una sirena.




Aberturas profundas y líneas verticales que siguen las piernas. En los degradados también incorporé la belleza de esas aletas.


Pero eso no significa que Bibi sea un personaje basado en una sirena. Es una parte de la búsqueda de su voz que quedó en el vestuario.


Por otro lado, la voz de Bibi en su época de UTAU me daba una impresión más casual que la actual. Había aspectos parecidos a Meiji, pero Bibi me parecía una mujer que podríamos encontrar en una ciudad real.


Urbana, con algo de vida cotidiana. Una voz un poco lánguida, de alguien que parece caminar a su propio ritmo.


Por esa impresión incorporé ropa casual a su vestuario.


La moda casual que yo tenía en mente en ese momento era el rockabilly: chamarras cortas de motociclista y algún toque que recordaba al estilo yankii japonés. A eso se sumaron los colores de una zona iluminada por neón y el aire gyaru de la propia Bibi.


En su ropa conviven modas de distintas épocas y géneros. Pero no quiero forzar todo eso dentro de una sola etiqueta.


Quiero que se vea como una mujer que elige y se pone lo que le gusta.


Su rostro también tiene rasgos muy suyos.


Entre las mujeres del grupo, Bibi es la única cuyos ojos tienen los extremos levantados. El maquillaje también acentúa esa línea ascendente hacia afuera.


En esa mirada encuentro un poco de la seguridad y del aire urbano que percibo en su voz.




Sus iris tienen una base verde lima con pupilas rosas. Quería que el color y el contorno se vieran claros, como en unos lentes de contacto de color con borde definido.


El contraste también le queda muy bien a ese rostro tan llamativo.




Dibujo su fleco de manera que forme un corazón.


Según cómo se dibuje, un fleco recto puede dar un aire infantil. Pero en Bibi siento que se integra como una ternura muy suya, sin convertirla simplemente en alguien de aspecto infantil.


¿Será por la fuerza de sus ojos y el conjunto de su estilo?


Aunque tenga elementos dulces, sigue viéndose claramente como Bibi.


Lleva ondas muy marcadas, y creo que también le quedaría bien una melena de rizos abundantes y con volumen.


Pero yo no la imagino con esa textura de cabello desde siempre. Más bien me la imagino rizándolo y arreglándolo cuidadosamente con tenaza todos los días.


Quizá tampoco lo lleve mucho más largo porque las puntas se dañan y se quiebran con facilidad por la decoloración y las herramientas de calor.


Pensándolo así, siento que en su peinado también se asoman su vida cotidiana y su manera de entender la belleza.


Sus pestañas son morado oscuro. Usar un tono cercano al cabello puede hacer que todo parezca parte de su color natural, pero en los ojos de Bibi quería un contraste un poquito más fuerte.


Quizá ella use rímel negro o pestañas postizas. Que en el dibujo sean moradas no significa que esté establecido que usa rímel morado.




Y está el lunar junto a la boca. También nació de la mujer que imaginé a partir de su voz.


Pero al principio no lo pensé como un rasgo físico con el que hubiera nacido. Me parecen lindas las mujeres que admiran a Marilyn Monroe y se dibujan un lunar. De ahí salió la idea.


Todavía no he decidido si Bibi nació con ese lunar o si se lo dibuja con maquillaje. Así que, cuando se me olvida dibujarlo, a veces pienso que quizá ese día ella tampoco se lo pintó.


Aunque, en cuanto me doy cuenta, se lo añado.


Con el color del cabello pienso de manera parecida.


La base es rosa y lila. Pero no tiene por qué llevar siempre el mismo color en las capas interiores. Quizá algunos días prefiera jugar con el color de las raíces o cambiar los tonos según su ánimo.


Bibi es una mujer que elige por sí misma los colores que le gustan. Tal vez no haga falta fijar su color de cabello con tanta rigidez.


¿Qué color quiere hoy? ¿Qué ropa le dan ganas de ponerse? Me la imagino construyendo el ánimo del día a partir de esas cosas.


Aunque tanto ella como Momo tengan el cabello rosa, creo que se relacionan con ese color de maneras distintas.


Por mi experiencia y por cómo los imagino, el rosa intenso de Bibi me parece un poco más fácil de mantener cuando se va deslavando que el rosa de confitería de Momo.


La verdad, los colores intensos son más fáciles.


Bibi elige «lindo y práctico»; Momo, «lindo aunque dé trabajo».


Hasta esa diferencia termino imaginando.


Con los accesorios también he descubierto muchos de sus gustos después de dibujarlos.


Parece que le gusta lucir una pieza grande y llamativa en la oreja. También le he dibujado piercings en el ombligo y en la zona del escote.


No había decidido desde el principio dónde llevaría cada perforación. Al dibujarla con parte de la piel al descubierto para un video musical, pensé «aquí se vería bonito» y los añadí.


Como encajaron tan bien, me dio la impresión de que ella también los usaría.


Hasta me imagino que, si quisiera hacerse un piercing corporal, se lo pediría a Momo. Pero quizá él no quisiera perforarla personalmente y le recomendaría un estudio especializado.


A veces imagino ese intercambio, pero no es un hecho establecido.


Que a los dos les quedarían bien los tatuajes también es, por ahora, solo una impresión.




En sus uñas incorporo estampados que recuerdan a sus modos vocales. Hay diseños que me gustan, como el de leopardo, pero seguro ella los cambiaría según su ánimo.


Las extensiones de uñas también forman parte de ese estilo tan llamativo de Bibi.




Mide 172 cm. Si miramos solo la cifra, es una mujer bastante alta. Pero, entre los cuatro, el equilibrio de los vestuarios a veces hace que parezca la más pequeña.


Meiji tiene una capucha grande y tacones con plataforma; el cabello y la ropa de Wistaria se alargan en vertical. Y Momo, para empezar, mide 190 cm.


Bibi no es bajita, pero dentro del grupo se ve relativamente compacta.


También la imagino esbelta. No sé si es delgada por naturaleza o si procura mantener la figura que le gusta. Pero parece darle importancia a verse de la forma en que más le gusta estar en ese momento.


Quizá vaya al gimnasio y aproveche también para broncearse.


A veces, cuando la dibujo, su piel termina con un poco más de tonos rojizos. También la imagino bajo luces y neones, y no quiero limitar su piel a un único color en todos los dibujos.


Me han preguntado «Entonces, ¿de qué color es?», pero no creo que siempre tenga que verse igual.


Esa variación también me gusta.


Lleva la ropa que le gusta y sabe que es linda. Siento que su sola manera de estar de pie ya crea esa presencia tan de Bibi.


💚Una belleza difícil de entender, nacida de una voz dulce💚


Wistaria Toujoh.


Mi impresión de Wistaria cambió mucho entre antes y después de grabar su voz.


Al principio buscaba una voz más aguda e infantil que la de Meiji. Pero, al escuchar el resultado, empecé a ver a alguien distinto de quien había imaginado.


Sí, es una voz aguda. También tiene un timbre lindo. Y, aun así, al escucharla con atención, siento que tiene la resonancia más madura de las tres mujeres.


Hay una madurez extraña que no se explica solo por la altura de la voz. A partir de esa impresión empecé a dibujar a Wistaria como una mujer adulta, no como una niña.


Mide 177 cm. Es la más alta de las mujeres y, con su cabello largo y las líneas verticales de su vestuario, a veces se ve bastante grande.


Pero no quiero dibujarla simplemente como una mujer alta e intimidante.


Tiene la belleza de una mujer adulta y, al mismo tiempo, algo que no parece del todo humano. Siento que esa extrañeza también aparece en su cuerpo y en su manera de estar de pie.


Aunque su voz es aguda, siempre percibo un peso estable en ella. Quizá por eso imagino su cuerpo con curvas llenas y hermosas, como las de una estatua de una diosa o de una mujer bella en una pintura clásica.


Una voz aguda no tiene por qué convertirse en un cuerpo pequeño y ligero. Esa combinación también me parece muy de ella.


Tengo la impresión de que ese cabello tan largo es suyo de forma natural. Aunque tampoco me sorprendería que dijera: «Me lo tiño del mismo color que mi pelo natural».


¿Y eso para qué?


Por otro lado, en algunos momentos de su canto quedan expresiones infantiles. Por eso, en su diseño no todo es solemne y maduro.


Hay elementos pop, como los lunares, y algunas formas que dan un aire un poquito infantil. Los incorporo buscando que lo lindo y lo inquietante aparezcan al mismo tiempo.


Su rostro también es curioso.


Sus ojos tienen los extremos caídos y parecen más bien amables. No está fulminando a nadie con una mirada afilada y ascendente.


Y, aun así, hay algo que da miedo.




Sus iris tienen una base violeta con toques de amarillo fluorescente. También aquí elegí una combinación con un contraste fuerte entre los colores.


Las pestañas son verde lima. Aunque los ojos parezcan suaves, al fijarnos en cada color vemos que no tienen nada de habituales.




El labial también es verde lima. No es maquillaje elegido para darle buen color al rostro en el sentido convencional. Es un color que responde a su propia idea de la belleza.


Cuando dibujo a Wistaria, no quiero ponerle una cara aterradora solo para asustar. Quiero que quede esa extrañeza: aunque sonría con amabilidad, no sabemos qué está pensando.


Con el vestuario hice descubrimientos parecidos.


La silueta general recuerda un poco al hábito de una monja. Pero no la había concebido como monja desde el principio.


Fue al diseñarla cuando empezó a verse así. Por eso hubo quienes se preguntaron si habría sido monja antes.


¿Sor Wistaria? Podría tener su gracia.


Eso sí, todavía no está decidido que tenga un pasado real como monja. Disfruto lo que su ropa me hace imaginar, pero procuro no convertirlo de inmediato en parte del canon.




Sus tacones también son un poco peculiares. ¿No recuerdan a construcciones egipcias o a templos antiguos?


Tienen algo solemne, incluso un poquito religioso. Siento que ese elemento acentúa lo inquietante de ella.


¿Quién será, en realidad?


Yo tampoco lo sé.




Y luego está la mano dorada que lleva en el pecho.


Según se cuenta, es de su hermana mayor, ya fallecida. También tiene otros accesorios de color dorado.




El anillo del índice derecho tiene tanta presencia que me hace pensar si no será de oro puro. No he decidido de qué material está hecho, pero por alguna razón las cosas de valor le quedan muy bien.




Sus aretes también parecen piezas vintage antiguas.


¿Y si hubieran pertenecido a alguien que ya murió?


Ni siquiera he decidido tanto y, aun así, todo parece llevar una historia misteriosa detrás.


Por cierto, también me dan curiosidad sus guantes de colores distintos. Solo el de la mano derecha es violeta y tiene un aire como de haber estado manipulando veneno.


Por supuesto, no está establecido que ella realmente trabaje con venenos.


También ante la muerte siento que tiene una sensibilidad que no se explica solo desde la tristeza habitual. Creo que le quedarían muy bien expresiones llenas de color y de un espíritu festivo, como las del Día de Muertos en México.


Pero cómo entiende ella la muerte y qué considera hermoso es algo que todavía no sé.


Y me parece bien que sea así.


No quiero convertir a Wistaria en una mujer de la que pueda explicarse absolutamente todo. Cuando dibujo su rostro o su ropa, a veces pienso «este color le queda bien» o «esta forma encaja», aunque no pueda decir por qué.


A veces encuentro el sentido después; otras, termino sin saberlo. Valoro mucho ese tiempo en el que voy conociéndola poco a poco mientras la dibujo.



💜Un cuerpo grande y un rostro dulce💜


Momo Kissme.


Momo es un hombre nacido de una voz distinta de las de las tres chicas. Desde la primera vez que lo escuché, sentí una dulzura muy particular.


En los graves, su voz tiene un cuerpo muy masculino. En los agudos, en cambio, aparece un brillo como de emociones que se abren, y en los bordes de la voz queda algo sincero.


Esa voz me hizo imaginar a alguien un poco distinto del típico hombre de aire distante y cool.


Tiene estilo. Es sensual.


Pero también hay algo lindo en él.


Esa impresión está conectada con el rostro que tiene Momo ahora.


Mide 190 cm. Es un hombre grande, de constitución sólida. Cuando están los cuatro juntos, es claramente quien más espacio ocupa.


Me lo imagino bronceándose en un salón.


Aunque tiene un cuerpo firme, no dibujo su musculatura como la de un fisicoculturista. Quizá debajo de la ropa tenga músculos más parecidos a los de un atleta.


Cada vez que amplío sus modos vocales, me sorprende que un solo hombre pueda tener más de diez timbres que casi parecen personalidades distintas.


Mientras yo me esfuerzo por ajustar el peso de la voz de Bibi, Momo parece hacer cambios así con bastante soltura. Tiene la seguridad de alguien que levanta algo pesado como si no costara nada.


Siento que esa impresión de su voz también está ligada a su cuerpo grande y confiable.


Pero no quiero que sea un hombre que intimide solo por su tamaño.


Cuando se pone al lado de alguien importante para él, transmite confianza. Y, al mismo tiempo, tiene encanto y resulta cercano.


Cuido mucho ese equilibrio.


Creo que se nota especialmente en su rostro. Sus ojos tienen los extremos caídos, mientras que sus cejas se inclinan hacia arriba.


Las comisuras de los ojos bajan, pero las cejas aportan un poquito de fuerza. Además, sus rasgos están distribuidos ligeramente hacia los lados del rostro.




Tiene facciones marcadas, pero dibujo sus iris con delicadeza y poca pigmentación aparente. Uso una base gris sobre la que añado lavanda. En algunos dibujos invierto el color de la base y el de la pupila.


Las pestañas son de tonos azules. También es un color que me pareció natural para su rostro.


Como su voz tiene una dulzura tierna, no quería que sus ojos se vieran demasiado duros.




Esa dulzura también está en sus labios.


Los dibujo para que parezcan suaves. Su voz es grave y tiene cuerpo, pero también es dulce y tierna. Quería dejar algo de esa resonancia en su boca.


Y en esos labios que se ven tan suaves lleva piercings.


Con lo suaves que se ven.


Tener un rostro dulce no significa que vaya a elegir únicamente adornos delicados.


Cejas fuertes y ojos dulces. Un metal algo tosco brillando sobre labios suaves. El cuerpo es grande, pero en su rostro queda un aire juvenil.


En esa combinación de fuerza y ternura encuentro su encanto de hermano menor del grupo.


Momo sabe hacerse el interesante. Puede llevar ropa llamativa y parece capaz de desenvolverse con seguridad en el escenario.


Pero no quiero dibujarlo como un hombre que mantiene una pose perfecta en todo momento.


Cuando sonríe o se avergüenza un poquito, deberían aparecer expresiones más sinceras. Como si la dulzura de su voz pasara directamente a su cara.


Así es como lo dibujo.


El rosa de su cabello también me da curiosidad. Quizá antes lo tuviera negro; todavía no he decidido si el color actual es natural.


Lleva la parte de atrás rapada y el cabello lacio. Si se decolora de forma intensa una y otra vez, quizá evite las permanentes para no dañarlo más de lo necesario.


Mantener un rosa claro y bonito da bastante trabajo. Además de ir al salón, seguramente lo cuidaría en casa con mascarillas de color y productos parecidos.


Pero le gusta ese tono y por eso lo mantiene.


También ama lo que da trabajo.


Esa es otra forma de su amor que me puse a imaginar a partir del cabello.


Su ropa también refleja cómo es él.




La chamarra rosa y morada recuerda a una chamarra tipo coach. Pero no se trata simplemente de moda urbana.


Tiene una silueta ancha que acompaña su cuerpo grande y adornos que recuerdan a una pasarela. Los pantalones de vestir amplios y asimétricos también evitan limitarlo a una forma convencional de vestir de hombre.


Quiero que se ponga lo que le parece lindo porque le parece lindo, y lo que le parece tener estilo porque le gusta así.


El rosa, los olanes y las piezas más toscas quizá sean, para él, distintas partes de la moda que disfruta.


Ser un hombre grande no lo obliga a elegir solo colores oscuros o ropa convencionalmente masculina. Pero tampoco significa que solo le gusten las cosas tiernas.


Puede llevar con naturalidad tanto colores dulces como ropa con mucho estilo.


Me encanta esa forma suya de vestir.




Sus uñas también son parte de eso.


Los chicos también pueden llevar las uñas lindas, ¿no?


Bibi usa extensiones, pero, por la longitud que lleva Momo, me imagino que las suyas son naturales.


Ahora las lleva de un solo color, fucsia, y con forma cuadrada de esquinas suavizadas. Me gusta la combinación de un tono que no es demasiado dulce y una forma que conserva un poquito de ángulo.


Seguramente hay situaciones cotidianas en las que tiene que prestar atención al largo de las uñas, pero eso también forma parte de la moda que él elige.




También lleva varios anillos de metal negro.


Seguro pesan muchísimo. Le deben dejar los dedos hechos polvo.




El estampado de la chamarra también tiene un detalle especial. A primera vista parece de leopardo, pero, si se mira bien, las formas son corazones.


Hasta dentro de un estampado que se ve fuerte se esconde un motivo de amor muy suyo.




Y lleva varios piercings en las orejas y los labios.


Lo que más me llama la atención son esos tres expansores en una sola oreja. Se usan para ampliar las perforaciones.


¿Qué piensa hacer con esa oreja?


Además, todavía no tengo ubicados todos sus piercings. Quizá aparezcan más en el futuro.


¿Todavía más?


Al ver esos adornos, me imagino que quizá antes fuera un poquito más rebelde que ahora.


Por supuesto, todavía no sabemos qué pasado tuvo en realidad.


Solo que, junto a ese rostro dulce y esa voz cercana y amistosa, también le queda muy natural una moda un poco más ruda.


Me dan curiosidad esas facetas de él que todavía no conozco.




Y luego está ese verde azulado pálido de la prenda que lleva debajo de la chamarra.


Como es más claro y tenue que el tono teal habitual, lo llamo «Ice Teal».


En ese nombre también se cruzan dos frases de sonido parecido:


«I steal you».


Quiero robarte.


«I still love you».


Todavía te amo.


El deseo un poquito insistente de atraer hacia él a alguien que le gusta. Y el cariño que sigue ahí, incluso cuando las cosas no salen como desea.


En la convivencia de esas dos cosas encuentro una forma de amar muy de Momo.


Por supuesto, sentir algo tan intenso como «quiero robarte» no significa que esté bien ignorar la voluntad de la otra persona.


Lo que él quiere es que esa persona esté a su lado por voluntad propia.


«Quiero robarte» y «Todavía te amo».


Una frase expresa su propio deseo; la otra, lo que sigue sintiendo por esa persona. Para mí, que no se trate solo de una de las dos cosas es muy de Momo.


Ice Teal, con esas dos frases dentro, es un verde azulado claro y pálido que acompaña los rosas y morados llamativos de su ropa.


Siento que, al sumarlo a esos colores intensos, el conjunto adquiere una expresión un poco más suave.


Me encanta esa combinación de colores y palabras.


Un cuerpo grande y una moda llamativa. Cejas fuertes y ojos dulces.


Su diseño reúne elementos muy distintos. Pero para mí todos forman parte del mismo Momo.


Creo que ser un hombre con estilo y ser un hombre lindo son cosas que pueden ir perfectamente juntas.




🖤Los cuatro forman una sola imagen🖤


Al poner sus diseños uno al lado del otro, se nota que cada uno nació de un punto de partida distinto.


Meiji es una bruja que sueña.


Bibi es una mujer que elige por sí misma lo que le parece lindo.


Wistaria tiene una idea de la belleza difícil de entender.


Momo es un hombre que siente ternura por lo que le importa.


Las impresiones que recibí de cada voz están conectadas con sus rostros, el tamaño de sus cuerpos y las formas y colores de su ropa.


Pero no empecé intentando unificar a los cuatro bajo un mismo tema. Su apariencia actual fue surgiendo mientras descubría el encanto de cada uno.


Esa misma sensibilidad aparece en la elección de sus colores.


🤍Para Meiji, marfil lechoso.


🩷Para Bibi, rosa intenso.


💚Para Wistaria, menta misteriosa.


💜Para Momo, morado caramelo.


Cada quien tiene un color distinto, pero, al verlos juntos, curiosamente parecen pertenecer a un mismo mundo.


Siento que el morado es uno de los colores que crea esa conexión.


Aunque no fue tanto un cálculo teórico de la paleta: se parece más a haber encontrado una combinación que se sentía natural mientras los dibujaba juntos.


También tienen rostros distintos.


Meiji es una bruja de ojos soñolientos que dan un poquito de miedo.


Bibi es una mujer urbana con ojos de extremos levantados y un maquillaje llamativo.


Wistaria tiene unos ojos caídos que parecen amables, pero por alguna razón no termina de inspirar tranquilidad.


Momo es un hombre grande que combina cejas fuertes y ojos dulces.


Aunque los dibuje con el mismo estilo, las formas de los ojos y las cejas, y la distribución de los rasgos, cambian mucho la impresión que dan.


Sus pestañas también son de distintos colores, pero no está establecido que usen rímel de color. Para cada rostro elegí el tono que me parecía más natural.


Con las diferencias de estatura tampoco se trata solo de dibujar tamaños distintos.


¿Cómo se coloca cada uno cuando están juntos? ¿Qué ropa lleva y qué expresión tiene?


Creo que es cuando se juntan todas esas cosas que aparece una imagen realmente suya.


Cuando dibujo a los cuatro, no intento darle un significado a cada elemento desde el principio.


A veces algo que elegí simplemente porque me parecía que les quedaba bien termina conectándose después con una impresión de su voz. O un rasgo que dibujé se vuelve una pista para entender cómo son.


Y, por muchas veces que los dibuje, siguen apareciendo expresiones que no conocía.


Escucho sus voces mientras dibujo sus figuras. Así, poco a poco, la imagen que tengo de ellos se vuelve más definida.


Quizá en el futuro cambien sus vestuarios o sus peinados. Tal vez un nuevo modo vocal me haga sentir que les queda bien una expresión distinta.


Pero no creo que por eso vaya a sentir que se convirtieron en otras personas.


Son los mismos cuatro, y cada vez descubro algo más que no sabía sobre ellos.


Quiero seguir disfrutando esa sensación.


Para mí, sus diseños también son un registro de observación de cuatro personas que nacieron de sus voces.



Artículo escrito el 20 de septiembre de 2026


curomismiumiu

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Voice provider

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MEIJI BIBI WISTARIA by curomismiumiu

​MOMO by Not publicly disclosed

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Design

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MEIJI BIBI WISTARIA MOMO by curomismiumiu

MEIJI (WitchStyle) & FRILL (Familiar) by ​Souno

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© MAJOLICAMAIDEN


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